sábado, 22 de diciembre de 2012

Pobreza



Los niños antiguos que pisaban la nieve con sus pies de roña y sabañones,
vivieron
llegaron a viejos
y murieron

Negro sobre blanco la nieve y la miseria
sus manos ateridas se acercan a las puertas de los que comen cada día
y les piden pan.
Desnudos, harapientos.
Tiritando.

-Perdona por Dios.

Aún seguimos cerrándoles la puerta sin tan siquiera pedirles perdón por el amor de Nadie.
Hasta cuando.

-Hasta siempre, los niños descalzos volverán como carne de cañón y flor de harapo
¿Qué te pensabas? ¿Creías que esto era para siempre?
-Sí, eso creía.

jueves, 4 de octubre de 2012

Compás de espera




Un silencio imposible se formó por toda la cordillera de los Alpes, 
bajó a los Pirineos 
a los aledaños de Sierra Mágina 
y llegó hasta el Ecuador para convertirse en extraordinarias lenguas de fuego.

Y no hubo cuerpo ni alma que se quedara intacto, ni pudiera pensar nunca  tamaño desvarío.
Porque abrasó los cortijos andaluces, las yerbas del camino y tu mirada.
Y ya no encuentro ojos, ni murallas, ni cielo donde posar la mía.

-Qué me estás diciendo Amor. Qué es lo que hablas. Qué ponzoña de espanto es la que explicas.
-He perdido los zarcillos, mi anillo de casada y casi mi inocencia.
-Ponle puertas al mar.
-No se puede cerrar el mar.

Un silencio imposible se formó por toda la cordillera de los Alpes, 
bajó a los Pirineos, 
y hasta los aledaños de Sierra Mágina. 
Llegó hasta el Ecuador y luego
al mar.

-Ponle puertas al campo y deja que canten las olas mientras cubren tu soledad herida
y apagan el fuego que te abrasa.
-Deja mi soledad en paz.
El mar me espera.


Mientras tanto, los vientos braman despavoridos a su libre albedrío.
Y el Silencio sigue silbando entre las peñas por los siglos de los siglos.

Fotografía de Antonio Lopez Vega



jueves, 20 de septiembre de 2012

En noche sosegada




Era paz y era lumbre la noche transformada
Era paz y era fuego la brisa
desatada
Quédate aquí conmigo amor.
No te vayas.

-Dónde quedan los años, dime, adónde
Adónde las mañanas.
-Se las llevó la mar, se fueron con el agua.

Ahora ya no hay noches, ni brisas, ni alboradas tan solo un llanto seco
que  me ahoga
y estas manos antiguas
y estas llagas
escritas
a buril
y a palabras que nunca se dijeron
pero que abrieron surcos
en el mar.

-¿Qué tienes que decirme?
-Nada.

                                 

lunes, 10 de septiembre de 2012

La noche de la endrina



Fuego de sal y lumbre encadenada en la inquietante noche
de la endrina.
Destino incierto
en noche oscura del alma.

Mis caminos te buscan sin sentirte
y no hay luz en las velas
ni caricias mojando la pared antigua
de mi estancia.

Noche negra del color de la endrina donde bullen las sombras,
maleantes,
mujeres de la vida buscando
el unicornio
y yo
mirando sin ser vista
y al acecho
de no sé qué aventura temeraria.

Mis ojos no despiertan
hambrientos
ateridos de sueños imposibles
bajo la luz de los naranjos
y de las azaleas.

Pasión de sal y lumbre
encadenada
en la prisión oscura del licor de sangre de la endrina.

Busco el árbol prohibido de frutos prodigiosos
y no lo encuentro.







jueves, 6 de septiembre de 2012

Por fin llegué a mi pueblo




Por fin llegué a mi pueblo.
Blanco entre olivares y montes
Altivo y generoso entre cañadas.

Me esperaban mi sangre, las fuentes, los chorros de agua limpia, el pilar del Rosario, los barrancos,
las hormigas, el canto de los pájaros, el olor de la
 yerba, el aire, la tierra, los vencejos , los gorriones y las puertas del cementerio.
Quise morirme yo también y quedarme  para siempre
pero no pudo ser.
Cómo cerrar los ojos.

Por fin llegué a mi pueblo,
lo habité, lo aspiré, lo viví, lo sufrí, lo bailé, lo abracé, lo reí.
Lo lloré.
No pude comérmelo porque el campo no estaba,
hace años que cerró y apenas unas matas me recuerdan el esplendor de los vergeles.

El campo no es el mismo, ni los cortijos, ni las eras, ni el silbido adolescente.


Los caballos de pura sangre ahora son de vapor.

Pero llegué a mi pueblo
Blanco contra los olivos.
Blanco contra la piedra,
contra los cerezos.
Blanco, blanco, blanco,

Llegué, estuve, lo habité, lo abracé, me hice suya, se hizo mío.
Siempre fue mío.


Fotografía: Manuel Peñas

jueves, 12 de julio de 2012

Ya hemos llegado a Grecia




¡Estamos  intervenidos!!
ya hemos llegado a Grecia.

Adónde nos llevaron los unos y los otros
quién, como, cuando, por qué
qué circunstancias,
que tramas y conjuros.
Manos sucias que entraron en las arcas y que nunca debieron
tantas manos, tantos dedos abriendo la tenaza hasta llevarse
los fondos y los sueños.

-“ Y cómo estaba Grecia“ –decía el bueno de Gila-
-Tó roto, tó por el suelo….. en fin, un desastre”

La iglesia ha recuperado sus sueños medievales
y los pobres de llagas purulentas mendigan de rodillas
a las puertas de la catedral.

-Con la justicia y la inquisición chitón
-Calla que te van a oír y serás  condenado al fuego del infierno o de la hoguera.

Los grandes fortunas ya no pagan
la nobleza  tampoco

-¿Qué significa noble?
-Ser bueno y honrado. Defender al débil.
-¿En serio?

-Calla y trabaja. Ora y labora.
Tenemos que levantar la madre patria.

-Gracias funcionarios, gracias escorias de paganos
las grandes fortunas no se tocan.


-¿Nos ponemos a robar y nos hacemos ricos?
-Qué quieres que te diga.

jueves, 5 de julio de 2012

Yo sola me canto



Me voy al pueblo que con mi coche verde
yo me llevo y yo me traigo
yo sola me sé
y me soy.

Me voy
con la música a otra parte
Mi coche canta y baila  sobre la carretera
a la velocidad que de mi pie derecho yo le imprimo
adiós Madrid, adiós ciudad
que te quedas sin gente
me voy para dejarte y no volverte
que nunca me quisiste
tanto ruido, tanta suciedad,
tantas noches en blanco
tanta luna escondida.

Y para qué.

Me voy al pueblo que con mi coche verde
yo me llevo y yo me traigo,
yo sola me sé  y me soy.

Yo sola me canto.

martes, 19 de junio de 2012

Una, dos, tres



Una, dos, tres
Tres y dos cinco
Cinco menos dos, tres y me llevo  ocho.
-Cómo te llevas ocho si no hay.
- Llenaré el arca de humo. Mío es el poder y la gloria, me llevo ocho  y aquí no pasa nada.
Veinte, cincuenta, las que sean
-Te bañarás en sangre de cebolla y tuyo el deshonor por los siglos de los siglos.

Deudas, deudas, deudas.

-Cuatro y dos seis me llevo veinte y sumo dos.
Tres sueldos en mi bolsa, cuatro en mi bolsillo
Diez en una mano, cinco en la otra y no se me quita
la codicia.
Y por si fuera poco,  cargo a cuestas
la cruz del Cristo de la Caridad  para que luego nadie diga.


-Menos dieciséis. Vamos  hacia atrás. Te pasarán factura. Estamos a punto del abismo.
-Sellaremos las bocas y no quedarán lenguas suficientes que vomiten la Tierra que nos vio nacer.

-La mía no.

Pero taparon la boca que clamaba y el mundo 
anda sonámbulo buscando a la justicia
mientras llueven tijeras 
por doquier.

El  llanto y la tortura se jalean.


Fotografía: S. Melgarejo

miércoles, 6 de junio de 2012

Rapsodia in blue




RAPSODIA IN BLUE


          Era madrugada cuando llegamos a la casa encalada de Tonambuctú.
En su silencio buscamos los sueños que habíamos escondido aquella tarde tan lejana  con todo nuestro afán
     
         Y allí los encontramos
calientes, húmedos, mojados de jazmín y de mañana recién nacida.

          De  las paredes una música negra inundaba mis sentidos estremeciendome el aire y la conciencia.

         Temblábamos.
Y no nos atrevíamos a mirarnos, ni a decirnos, ni a mostrarnos.

Le bailábamos al aire como hojas vibrantes al albur de los vientos que a su roce las vuelve estremecidas.

Recuperamos el sueño de la primera siesta escondido en un rincón cuando ya apuntaba el alba.

Y era noche oscura cuando salimos de Tonambuctú.



Imagen: Óleo sobre tela
Medidas: 70 . 70
Autora: S. Melgarexo.

miércoles, 30 de mayo de 2012

A la nana nanita, nanita ea



A la nana nanita, nanita eaaaaaaa,
cominitos y clavos y alcaraveeeeeaaaaa.


Acaba de nacer la niña chica
y ya se ríe
se trajo consigo la risa de los ángeles
y una mirada azul que me penetra

Ella sabe
que viene de los siglos y que en aquel paisaje
un momento nos vimos.

Mece que mece la cuna
y canta la nana
la madre, la abuela, la niña.
El rosal

Quién te concibió a ti, mi reina de los cielos
Quién
le bordó a tus labios la risa de azúcar
Quién
en las noches tristes iluminó tu sombra y consintió que fueras la luna de mis ojos.
Si apenas acabas de nacer y ya te ríes
mi niña chica.

A la nana nanita, nanita ea
Cominitos y clavos
y alcaravea.

Mece que mece la cuna
y cantan la nana,
la madre, la abuela, la niña, el naranjo
el rosal.