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viernes, 27 de enero de 2012

Te acabo de leer



Te acabo de leer 
y todo cuanto dices
es antorcha
que abrasa y lame llagas que ya fueron curadas.

Cristales rotos que se evaporan  en la niebla.
Puñales
en busca de un corazón donde clavarse.

Cuchillos de cristal bailando enfebrecidos
sobre bocas hambrientas
de fiebre y de locura.


Imagen: Oleo sobre tela de Nidia Lozano



jueves, 24 de noviembre de 2011

Regomello




Me aprisiona el desorden de mi casa y mi cabeza
este ser y no ser,
esta huída, esta lejanía, sangre de piedra, llanto de sentidos,
mentira bordada en los encajes de mi desasosiego.
Me duele la palabra jamás pronunciada
aquella que nunca fui capaz de decir 
y de tanto dolerme
se convierte en herida,
sonido malsonante,
pura maldición de frases hirientes salidas de vientre de culebra.


Imagen: Monserrat Gudiol

domingo, 3 de julio de 2011

Canta y bebe, ruiseñor



Es imposible sentir el canto
del milano
si la lechuza acecha
con sus ojos redondos,
                        o brama
                                                el ruiseñor.
Mientras que tu Serena
pides limosna en las esquinas, cuando sabes tan bien
como yo
que no siempre se puede dar sin crear una pléyade
de corazones egoístas.
Me duele el mundo, me duelen las heridas, me duele el dolor y la melancolía.

Canta y bebe.
Canta y bebe, la sombra del pájaro en la penumbra del amanecer.
mientras que las aves nocturnas
intentan beberse las estrellas.

Canta y bebe ruiseñor.
Canta y bebe.




Imagen: Óleo s. tela de M. Gudiol

miércoles, 20 de abril de 2011

Tu nombre




Tu nombre me sabe a Nombre
Tu nombre me sabe a risa, a dolor, a engaño
a mañana despierta y encendida.
Tu nombre sabe a caña, a melodía, a caricia y abrazo
a herida.
Hoy me has dicho tu nombre solamente
y toda yo soy un desasosiego.


Imagen: Bastien-Lepaje

sábado, 11 de diciembre de 2010

Se marchó con el aire





Hace tiempo que se fue con el aire
huyendo de sí mismo
y se encontró
con que estaba en todas partes.

–Adónde puedo huir,
se preguntaba,
–A mí no me lo digas
tu sabrás.

Hace tiempo que se fue con el viento
en busca de sí mismo
y solo encontró horca y cuchillo.
Visitas a clítoris vacíos
y madrugadas huecas.

–Adónde podré huir, se preguntaba.
–A mí que más me da.

Te marchaste en tiempo de cerezas
y nunca más volviste
mi corazón lo tengo en otra parte
mi alma es un desierto
y todo me duele ya en estas horas inquietas que vivimos.

Hace siglos que se fue con el agua
dejándome la risa perpleja, congelada, sin alegría ni misterio
desencantada
estática
incomprensible
incomprendida
casi
muerta.




Imagen: Óleo sobre tela de Monserrat Gudiol