Y que las sábanas que cubren el calor con
que suspiras
le bailen al aire
huyendo enloquecidas de la piedra
milenaria.
He bebido tus besos,
Hora es ya
de que amanezca el día.
Todos los manantiales de la vida vinieron
esta noche a mí, buscando mi regazo.
Vistiéndome de lluvia
en noche oscura del alma.
Es por eso que espero
que las sábanas con las cuales cubriste
tus suspiros
sigan bailando la danza milenaria.
Paso adelante, paso atrás
A la espera impaciente de la urgencia mimosa de tus dedos.
He bebido tu lluvia en noche oscura
en tanto
brillaban las estrellas.
Vuelve a tu lecho, caminante.
Vuelve.