
Entonces no había teléfonos móviles, ni tampoco teléfonos
y para llamarnos o darnos alguna noticia en la distancia,
teníamos que decírnoslo a voces.
Hace ya tanto tiempo, que no había televisión, ni podíamos comprarnos un aparato de radio.
Y si queríamos sentir la música, nos teníamos que cantar los unos a los otros, silbarnos o tocarnos la flauta. O decirnos poesías. O escuchar a los pájaros.
Tampoco sabíamos qué significaba hacer el Amor
y pensábamos las niñas,
que cuando hablaban de hacer el amor, significaba que nos iban a decir guapa o te quiero.
Fue por eso que Abelina, cuando él le dijo:
–Te quiero hacer el amor porque veo que es la única manera de casarme contigo
Ella le respondió:
–No te voy a querer ni ahora, ni luego, ni nunca.
Y eso fue lo que la perdió.
Imagen de Claudio Roncoli