Por limar asperezas
arañé mis heridas
ahora mi huerto es un
jardín preñado de rosas escarlatas
Un sol atormentado y tibio
asoma en mi ventana, el aire
ni se mueve.
Aserrín aserrán
que unas heridas vienen
otras se van.
La vida es un misterio.
Por limar asperezas
me desconché la herida
ahora me llora con llanto en flor de nardo
enardecido.
Dime por qué te fuiste de mi vida
si yo te amaba tanto.
Dime.
Por arañar mi herida
cada vez es más grande y llora
un llanto desconsolado, acuoso y ardiente como agua de
manzana
o perfume atolondrado.
Por limar asperezas, aserrín
aserrán.
Unas heridas vienen.
Otras se van.