domingo, 13 de noviembre de 2011

Campanarios








Silencio, están tocando 
campanas
de agonía


-Quién se murió en la madrugada
-Dicen que un ruiseñor herido 
que no fuiste tu, que fueron otros y que la muerte 
por esta vez no llamó a tu puerta.


-Las campanas tocan  casi que cada instante.
 También tocan a gloria cuando nacen los niños.
Y cuando la novia dice sí 
aún sin saber 
qué ocurrirá cuando atraviese
el umbral 
de su casa nueva.

-Las campanas esta mañana están a punto de enloquecer
-Les espera una fiesta, acurrúcate mi amor.
Tengo tanto frío.

63 comentarios:

TORO SALVAJE dijo...

Las campanas eran la banda sonora de la vida.
Que a la novia le vaya bien.

Besos.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Que las campanas toquen y nos acompañen, querida Tecla, que nos avisen de los acontecimientos y que nos salven de la muerte tocando a nuestra puerta.
Un abrazo bien grandote que te haga entrar en calor y te quite el frío.

Winnie0 dijo...

Siempre me ha gustado oír repicar las campanas...Un beso

La sonrisa de Hiperión dijo...

Yo cuando sea mayor me compraré una campana... para llamar al mundo.

Saludos y feliz domingo.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Buenos días Tecla. Te agradezco tan bonitas palabras en el blog de América y en el mío, ha sido un placer colaborar en "Mi Espacio Flamenco" y sí, como te he comentado allí, soy de la provincia de Jaén, ¡buen olfato el tuyo! Frontera mi pueblo con Granada, Córdoba y Jaén, el pueblo más al sur de la proviencia. La ciudad de la Fortaleza de la Mota y Alcalá la Real por nombre.
El lenguaje de las campanas para los que las tenemos cerca, igual nos pueden poner radiantes o tristes como también lo expresas en tu poema. Ha sido una delicia pasar por aquí.
Besicos muchos.

MarianGardi dijo...

Este poema me ha tocado tecla!!
Las campanas siempre tocan y los tambores de fiesta también.
Preciosas imágenes!!
Gracias por tu estimada y fiel presencia querida amiga

José Antonio del Pozo dijo...

redoblan también las campanas por la blogosfera, tecla, al fuego de tu poesía, que es fuego amigo, pero de verdad, el que da calorcito bueno.
saludos blogueros

pe-jota dijo...

Los diferentes repiques de campanas han marcado el devenir de nuestros días durante muchos años.

Meulen dijo...

Sus repiques nos llaman
a detenernos un segundo y reflexionar...
eso es bueno
y con ello en un pensar avivamos toda la luz del mundo...

te dejo todo mi cariño amiga!

MORGANA dijo...

Mi querida Tecla,que repiquen con alegría para llenarnos el alma de felicidad.
Millones de besos.

Sarco Lange dijo...

Decían que había una familia tan pobre que sus integrantes parecían campanas pues cuando llegaba a casa el padre su familia sólo gritaba PAN, PAN, PAN!!!.

Y todos somos campanas sin su campanario; todos abarcamos el sonido plomo de un aviso peculiar.

Bss.

Endless Love dijo...

Que invitación más bella y ese verbo "acurrúcate" ¡dice tanto! con las campanas sonando evocamos esos momentos que hoy nos regalas.
¡Mágicos como siempre!
Un abrazo amiga

tecla dijo...

Muy buena la metáfora, Toro.
No sé cómo te las arreglas para la mayoría de las veces llegar siempre el primero.
Eso es Arte. Yo no llego jamás.

tecla dijo...

Isabel las campanas nos acompañaron a través de los siglos. Significan mucho para nosotros. Gracias por estar aquí. Ya se me ha quitado el frío.

tecla dijo...

A mí también Winnie. Sobre todo durante mi infancia me emocionaban profundamente si tocaban a Gloria el día de Resurrección. Eran como un estallido de alegría.
Me entraba por los dedos de los pies y se me subía a la garganta. Qué alegría tan honda y tan sublime.
Nuestra infancia es nuestra patria.

tecla dijo...

Me gusta tu comentario de hoy, Hiperión. El más bonito que me has hecho. Gracias.

tecla dijo...

Nany, ni te imaginas cómo gocé sintiendo tu voz y tu acento. También eran mi voz y mi acento. Lo escudriñaba hasta el más mínimo de los sonidos, lo medía, escuchaba el deje. Qué fantasía y buen predicamento el tuyo explicando los vestidos de gitana como decían en mi pueblo.
Yo soy de Torres.
Te abrazo con todo mi entusiasmo y mi cariño.
A ver si algún día podemos encontrarnos.

tecla dijo...

Formas parte de mi, Marian. Por lo cercana, por ser de las mismas tierras y haber vivido los mismos avatares.

tecla dijo...

Señor del Pozo: ¿De verdad? ¿Y con el mal rasque que tengo?
Si ya lo sabía yo.

tecla dijo...

P-Jota. Durante muchos siglos.
Seguro que el repicar de las campanas lo tenemos incrustado en el ADN.
Recuerdos atávicos de los que no nos podemos deshacer.

tecla dijo...

Meulen. Sobre todo, lo que a mi me pasa con las campanas es que me hacen sentir.
Intensamente, con una fuerza y unas ganas que me pongo a punto de gritar o de llorar o de no-sé-qué.
Te quiero Meulen de mis paisajes, de mis aromas y mi tierra húmeda.

tecla dijo...

Morgana, tu fuerza me llena a mi el alma de felicidad y de alegría.
Te quiero mucho y te deseo lo mejor del mundo.

tecla dijo...

Sarco, la familia numerosa es un repique de campanas por pedir pan y por la alegría que proporcionan tantos niños y tanta vida.
Yo creo que la felicidad es una promesa de vida.
En lo que a mi respecta, nunca quemaría las cunas por nada del mundo, sino todo lo contrario. Llenaría mi casa de cunas y de bocas que repiquen las campanas pidiendo pan.
Lo cruel sería que pidieran pan y no pudiéramos dárselo.
Creo que de eso todos somos responsables.
Me gusta tu fuerza al escribir.

tecla dijo...

Estás aquí Endless, tu presencia me llena.
Gracias.

virgi dijo...

De pequeña vivía al lado de una hermosa iglesia (aún es la casa de mi madre) y crecí con las campanadas de antes: Angelus, Oración, Ánimas...Además, todos los toques diversos según fiestas u otras cosas.
Aún hoy me encanta oírlas, aunque no sean manuales. Fíjate que más de una vez subí a la torre y acariciaba la cuerda.
Con esto verás lo que me ha gustado tu post, querida, dulce, encanto, Tecla.
Una brazo grande.

Sir Bran dijo...

Pues deliciosa la lectura...
y tan sólo pulsando una "tecla".

Provengo del precioso blog de Virgi.

Saludos.

Por ttu buen escribir.

Dyhego dijo...

No sé por qué no ha salido mi comentario.
Decía que suenen las campanas, todas, que suenen a alegría, Tecla.
Saludos.

tecla dijo...

Me quedo embobada leyendo lo que dices de las campanas. Cuanta entraña en ellas, Virgi, las llevamos dentro desde hace muchos siglos, cientos de años.
Tocaban a gloria a entierro a boda a bautizo y nos sabíamos siempre los sones y estábamos al tanto de lo que pasaba. Qué tiempos tan humanos.

Se me ocurre que hiciéramos poemas en torno a las campanas. No me gustan los concursos. Simplemente hablar de ellas. Ahora que estamos en otoño y todo luce melancólico.

tecla dijo...

Sir, ya me he pasado por tu blog para saber quién eras y me ha gustado lo que te he leído.
Me suena haber participado o haber tenido añadidos a los poetas anónimos. No podría participar. No tengo tiempo, pero sí de leerte a ti.
Gracias por estar aquí.

tecla dijo...

Qué rabia Dyhego, habérmelo perdido. Cuando tengas un hueco me lo vuelves a decir otra vez si no te importa.
Me hace mucha ilusión.

Dyhego dijo...

Te decía que el sonido de las campanas me gusta mucho y que ojala repiquen con alegría anunciados festejos y buenas nuevas.
Saludos campaneros.

De cenizas dijo...

Las campanas laten en el pecho de bronce de los vientos. Subamos al campanario, amor, subamos al reino del arrebato.


besos

Pluma Roja dijo...

Hola Tecla, vengo corriendo, llego tarde ¡Cuanto lo siento!

Qué tétrico amiga, Mejor pensar que las campanas tocan de alegría. El frío es terrible, peor cuando es frío de muerte brrrr.

Te dejo un fuerte abrazo Tecla querida.

La Zarzamora dijo...

Ese repiqueteo de campanas agridulce, de muerte y renacimiento, lo llevamos siempre dentro.
Desde el principio al fin.
Badajo que golpea vida y muerte en cada latido.
Qué repiquen en días de gloria...
Besos, preciosa.

clariana dijo...

Son inquietantes las campanas, es como el palpitar del pueblo, suenan a muertos y te entristece, piensas en los tuyos y en que un día lo serás tú también; son de fiesta y te contagian alegría, ganas de salir de casa y correr y correr...
En los pueblos había un lenguaje bastante extenso con el tema de las campanas que yo no conozco bien.
Tema muy interesante, gracias.
Un beso.

XuanRata dijo...

Vida y muerte, muerte y vida, es el péndulo de la campana lo que hace que suene su música.

zayi dijo...

Siempre me ha asustado el repiqueteo de campanas...

Que bueno!


Un beso.

Milu dijo...

El repiqueteo de campanas está unido desde siempre a nosotros que levantamos los ojos hacía el cielo para saber si hay que reir o llorar. Es nuestra banda sonora que nos acompañó en el nacimiento y lo hará en la partida.
(me encanta esa mirada que tienes de la vida. Encuentro siempre en tus entradas tanta entrega y pasión, y esa forma velada de contar historias)

Dos besos con repique de campanas que "saben" a fiesta.

Flor dijo...

campanas, camapanarios... no puedo evitar recordar El Jorobado de Notre Dame, y sentir, despacito, que las campanas acompañan los momentos importantes de la vida de ese hombre. Me encanto, me encanta como escribis...

hacía rato que no pasaba, tu capacidad de escribir mucho y bien bien me sorprende, creo que voy a tener un rato largo para leer todo lo nuevo!


besos hermosa españolita!

stella dijo...

Me han seducido tus versos, todo el con garra, enhorabuena
Un abrazo
Carmen

senses and nonsenses dijo...

de cuando las campanas significaban cosas. alegres, tristes.
ya no tenemos tiempo de escuchar el repique de las campanas, no es tiempo de campanarios y cigüeñas.
hace frío...

un placer descubrirnos a través del amigo pe-jota, tenemos suerte.
Saludos.

América dijo...

Mi querida poeta.
Espectacular la fotografía,un poema visual.
Las campanas doblan por la vida,por cada día y sus circunstancias,se oyen dolorosas y alegres,con presagios y latidos de esperanza.
Precioso dulce amiga.
Un abrazo mu'grande.

LA NOVIA dijo...

Mientras suenen campanas...

Alguien está tocando...

Besos

J.M. Ojeda dijo...

¡Hola!
Campanadas, de vida y muerte, campanadas.

Saludos de J.M. Ojeda.
Buen dia de Reflexión.

JOAQUIN DOLDAN dijo...

se escuchó desde aqui

marina dijo...

el so de les campanes m'agrada perquè em duu a un sentiment familiar, d'acolliment...

m'agrada molt com ho expresses en el vers...!

petons..!

tecla dijo...

Dyhego amigo. Llevo toda la semana observando si se oía alguna campana y no lo he conseguido. Creo que ya no suenan.
Y si lo hacen están programadas por ordenador. Dicen que es más cómodo.
Deben de ser campanas descampanadas.
¿Qué te parece?

tecla dijo...

De Cenizas, este comentario sí que me gusta.
Nunca debemos de perder la capacidad de los sueños, donde todo es posible.
No nos lo podemos permitir.

tecla dijo...

No tengas miedo Aída. Las campanas las inventaron los hombres que lo celebramos todo.
En mi infancia, cuando amanecía, si había muerto alguien durante la noche, tocaban las campanas de una
manera especial. Así los vecinos al despertar sabían si alguien había desaparecido y se preguntaban unos a otros quién habría podido ser. En mi infancia, a cada acontecimiento importante de nuestras vidas, las campanas lo acompañaban con un son diferente.
Ya no nos acompañan las campanas, ni a la hora de nacer ni cuando tocan a arrebato ni cuando decimos sí delante del altar ni delante del juez. No nos acompañan.
Tampoco sabemos si alguien nos acompaña.
Pero estamos aquí, y nos tenemos.
Eres un lujo para mí, Aída.
No tengas miedo a NADA.

tecla dijo...

Gracias Eva. Tu eres una Campana de alegría y de vida, de risa y llanto, de cordura y locura, de amor y odio, de rabia y de luz.
Tu eres una fuerza de la Naturaleza. Amante, dura y resistente. Como las campanas.
Como los campanarios.

tecla dijo...

Clariana, qué lástima que ese conocimiento lo hayamos perdido y no lo podamos contemplar como lo hacemos con esos magníficos cuadros que con tanto acierto nos enseñas.
Seguro que habríamos gozado lo nuestro sintiéndolas de nuevo.

tecla dijo...

Xuan, creo que en muchos paisajes de los tuyos, aún resuenan las campanas.
Estoy impaciente por visitarte de nuevo.

tecla dijo...

¿Siempre Zayi? ¿Qué te ocurrió?
A mi las que más me gustaban eran las campanadas de GLORIA el día de la Resurrección. Me ponía a saltar de alegría como una loca.

tecla dijo...

Rezumas un deje de alegría que no se puede contener Milu. Entusiasmo y pasión. Las dos a un tiempo. Eres toda vida.

tecla dijo...

MI muy querida Flor. Quiero que te estés mucho tiempo aquí conmigo para leerte y que me leas. Te extraño. Te añoro.

tecla dijo...

Cuanto tiempo Stella. Me has dado una gran alegría.
Gracias por estar aquí.

tecla dijo...

Senses, que alegría tenerte aquí. Es para mi un gran honor.

tecla dijo...

Las campanas han marcado nuestras vidas durante siglos y siglos. Sus sones los tenemos grabados en el disco duro de nuestra genética, y pasarán muchos siglos antes de que las volvamos a olvidar.
Yo tampoco me habré olvidado de ti para entonces.

tecla dijo...

Muy acertado Novia. ¿Dónde te habías metido? Espero que nos reencontremos de nuevo.
Un abrazo de bienvenida.

tecla dijo...

Lo mismo te deseo J. M.

tecla dijo...

Escúchalas bien, Doldan. Que puede ser que su sonido se pierda en unos días. Y las pocas que suenan, no las tañe ninguna emoción.
Al tanto.

tecla dijo...

Marina de mi vida. Eres un amor. Un caramelo de menta y canela. Dulce y risueña como nadie. Te quiero mucho.

Tanito dijo...

Leo el poema entero y descarto una hipotesis para la primera duda. El ruiseñor no ha muerto.

-Motivo I: si hubiera muerto no habría podido escribir el resto del poema.

-Motivo II: Si hubiera muerto no lo estaría viendo ahora mismo, aunque está mirando hacia otro lado y no puede verme.

Abrazo largo, primita.