martes, 1 de septiembre de 2015

Una mujer desnuda


Una mujer desnuda y en lo oscuro
tiene una claridad que nos alumbra
de modo que si ocurre un desconsuelo
un apagón o una noche sin luna
es conveniente y hasta imprescindible
tener a mano una mujer desnuda.
Mario Benedetti





Una mujer desnuda y en lo oscuro
sin una mano amiga que acaricie su vientre
es una soledad
aterradora.


Un dolor que llora para nadie

una angustia sedienta

un llanto quejándose a la nada.



En lo oscuro y desnuda una mujer

es una soledad que tiembla sola

una máscara que se oculta
de una cara
Un náufrago caminando a la deriva.



Desnuda y en lo oscuro una mujer

es una soledad doliente

que se alimenta de sal
y gime
en el vacío.



un llanto que se abraza a una almohada

un silencio feroz

mucho más doloroso
que el silencio que habita en los glaciares.



En la oscuridad desnuda,

una mujer

es una soledad impertinente
un ascua que se quema y no se abrasa
un árbol que se abrasa
sin quemarse.



Una mujer desnuda y en lo oscuro..........

sin una mano amiga que acaricie su estancia

es la soledad más sola y más doliente que nadie pueda tener en este mundo solo y solitario







Imagen: Desnudo femenino recostado de espaldas
Autor: Felix Revello de Toro

lunes, 10 de agosto de 2015

El aire que ventila ya no es aire.


 Calor de piedra que me devora las entrañas
 eres culpable de la desidia que me alcanza.
Mi corazón  se queda sin aliento
y el aire que respiro, ¡ay!
ya no es aire
Es un viento solano y traicionero que me nubla la vista y me hace flotar como bolsa de plástico que vuela perdida entre las nubes.

Ya no me quedan abanicos
que ventilen el aire.
Tan solo este sopor
ardiente, fugitivo, que amenaza mis miedos en noche desvelada.

Hoy el día se despertó caliente
abrasador, dudoso, equidistante, torvo.
Esquivo
Extraño.
Ardiente

Casi no puedo respirar.
El aire que ventila, ya no es aire
El suelo abrasa.

Fuego en mi corazón.
Luz en mis ojos.
Fiebre de temporal en las comisuras de mi boca.


Adónde habré dejado mi abanico.

Imagen: Giorgos Rorris

lunes, 20 de julio de 2015

Diálogos en penumbra.

Tendrían que estar prohibidos los silencios,
las noches sin luna ni caricia
el batir de postigos en viento huracanado.

Tendrían que estar prohibidos la soledad y la mentira
el miedo, la insolencia
y que cada prohibición nos condujera
al momento feliz
de saltarnos la regla del ordeno 
para dar paso al dulce placer
de lo prohibido.

-¿Hacia dónde apuntas con tus flechas?
-Te apuntan a ti.
-Dime tu, qué quieres que te diga
-Quiero que me cuentes un cuento y una mentira bien contada y que te crea.
-No puedo vivir si tu no estás.
-Abrázame.

Cantan los aguiluchos en las ramas de la higuera y llueve, llueve, llueve el agua sobre la tierra que se abrasa.
-Quiero sentirte una canción de cuna.
-Duerme mi vida, duerme.

Es hora de la siesta.

Imagen: Marc Chagall

martes, 23 de junio de 2015

Solsticio de verano



Secretos ocultos en noche de verano.
Fuego y arena.
Luna candelaria.
Y un rayo venido del viento que me parte el alma.

En siete espejos mi sueño se convierte
y al verme así perdida
me vienes tu con éstas
y me dices que por qué 
con olas de cinco metros y un cisne navegando a la deriva
quiero volar así.
Como vuelan los sueños.

Es noche de San Juan,  
de llamas encendidas
tragos de alcohol y cantos de jarana,
pies descalzos que bailan al son de la espuma de la playa.

Y cuerpos escondidos en sombras de naranjos que quebrantan el sexto mandamiento.

Llega un rayo y me parte.

Un caballo veloz escapa de la noche
y vuela desesperadamente entre las luminarias.

Estoy perdida y no lo sabe nadie.

Y cuando sale el sol
yo sigo  en la playa marinero
después de esta noche de locura y delirio.

  –Dónde se fueron todos.
–Huyeron.

Estoy sola en la playa
con la luna escondida dentro un cristal.


Es tan larga la espera.


Imagen: Guriev Vladislav