martes, 23 de junio de 2015

Solsticio de verano



Secretos ocultos en noche de verano.
Fuego y arena.
Luna candelaria.
Y un rayo venido del viento que me parte el alma.

En siete espejos mi sueño se convierte
y al verme así perdida
me vienes tu con éstas
y me dices que por qué 
con olas de cinco metros y un cisne navegando a la deriva
quiero volar así.
Como vuelan los sueños.

Es noche de San Juan,  
de llamas encendidas
tragos de alcohol y cantos de jarana,
pies descalzos que bailan al son de la espuma de la playa.

Y cuerpos escondidos en sombras de naranjos que quebrantan el sexto mandamiento.

Llega un rayo y me parte.

Un caballo veloz escapa de la noche
y vuela desesperadamente entre las luminarias.

Estoy perdida y no lo sabe nadie.

Y cuando sale el sol
yo sigo  en la playa marinero
después de esta noche de locura y delirio.

  –Dónde se fueron todos.
–Huyeron.

Estoy sola en la playa
con la luna escondida dentro un cristal.


Es tan larga la espera.


Imagen: Guriev Vladislav

miércoles, 10 de junio de 2015

La noche de la endrina



Cantos de sal y lumbre encadenados en la inquietante  noche de la endrina
Camino incierto en sombra oscura del alma
mis pasos te buscan sin sentirte
y no hay luz en las velas
ni humedades ocultas mojando la pared encalada
de mi estancia.

Noche negra como la endrina donde rueda el silencio y el ronquido siniestro de la luminaria.
Mujeres de la vida buscando su sustento en la palabra incierta y escondida.
 Ojos de sal,
lágrimas que mueren sin haber llorado.
Lumbre quemada de fuegos no encendidos en esta noche negra que devora mi sien.

Noche negra, en la que los mendigos bullen como sombras,
maleantes,
mujeres de la vida buscando
la luz del unicornio.

Pero no hay unicornio, ni sombras, ni palabras.

Tan solo un violín en brazos de su dueña

que despierta a los pájaros 
en esta madrugada.


Imagen de Cui Xiaodong: Pintor chino

jueves, 28 de mayo de 2015

La hora de la siesta

-Silencio:
Que nadie me despierte del sueño ardiente de la siesta.
Las aguas más profundas brotaron jubilosas
habitando este vientre mío en el cual me palpita la vida.
Todo es dicha,
rumor de las cigarras,
gloria voluptuosa de la Tierra.

-En el olor dulce y penetrante de tus senos te respiro, amada,
déjame dormir en tu regazo.

-Tierra soy, amado
arada, penetrada, sembrada y vuelta a nacer en ella misma.


Abrázame.


Pintura de Margarita Sicorskaia

lunes, 11 de mayo de 2015

Plenilunio


Te sentí  llorar,
te vi llorando,
pero tu llanto no era un llanto líquido de lágrimas que gimen mientras duermes.
Era tu sufrimiento quien clavaba sus garras en mis sueños con la fuerza de un toro de Picasso.
-El llanto y el dolor ¿No son lo mismo?
-Muerto el llanto se acabó el dolor.
-Muerto el dolor ¿Se acaba el llanto?
-¿Quién habló de morir?
-Nadie

La vida es una rueda que gira, gira y gira, mi cabeza da vueltas en torno de mí misma.
Atisbo el precipicio en lontananza
El abismo
Las montañas caminan 
y yo me voy con ellas puesto que piedra soy,

lago, árbol, 
alma sonámbula que dialoga con sus sombras.


Imagen: Margarita Sicorskaia

domingo, 19 de abril de 2015

Hoy por dejaros algo

Hoy por dejarte algo
te voy regalar la primavera,
primavera feliz que amaneció temprano
esta mañana
pero que nunca volverá.

Llegarán nuevas horas, nuevas noches, nuevos tiempos
aunque ya serán otros.
 Y es por eso que hoy,
he querido encender las amapolas.


sábado, 28 de marzo de 2015

Cuando el Silencio brama



Un silencio imposible se expandió por toda la cordillera de los Alpes,
bajó a los Pirineos,
a los aledaños de Sierra Mágina
y llegó hasta el Ecuador para convertirse en extraordinarias lenguas de fuego.

Y no hubo cuerpo ni alma que pudiera creerse tamaño desvarío ni locura.
Porque abrasó los cortijos andaluces, las yerbas del camino y tu mirada.
Y ya no encuentro ojos, ni murallas,
ni cielo donde posar la mía.

-Qué me estás diciendo Amor. Qué es lo que hablas. Qué ponzoña de espanto es la que explicas.
-He perdido los zarcillos, mi anillo de casada y casi mi inocencia.
-Ponle puertas al mar.
-No se puede cerrar el mar.

Un silencio imposible se extendió de pronto por toda la cordillera de los Alpes,
bajó a los Pirineos,
y hasta los aledaños de Sierra Mágina.
Llegó al Ecuador y luego
al mar.

-Ponle puertas al campo y deja que canten las olas mientras cubren tu soledad 
y apagan el fuego que te abrasa.
-Deja mi soledad en paz.
El mar me espera.


Mientras tanto, los vientos braman despavoridos a su libre albedrío.
Y el Silencio sigue silbando entre las peñas de  los Alpes por los siglos de los siglos.


Fotografía: Antonio Lopez Vega

lunes, 23 de marzo de 2015


Me senté delante mismo de tu puerta,
no estabas,
dolor de abismo,
candiles iluminando madrugadas oscuras y maltrechas, las cucarachas
rondaban los agujeros negros de tu mesa
y no te estremecías.
Esparcí mi perfume en mis cabellos
por si me adivinabas,
indiferencia de piedra,
frío entre las sábanas antes tendidas al sol abrasador en noches de locura  y palpitar de sueños.
Ya no eres
Ya no soy
Ya no somos


.......Espérame al amanecer



Imagen: Roman Velischko