lunes, 20 de julio de 2015

Diálogos en penumbra sin que nadie se entere.

Tendrían que estar prohibidos los silencios,
las noches sin luna ni caricia
el batir de postigos en viento huracanado.

Tendrían que estar prohibidos la soledad y la mentira
el miedo, la insolencia
y que cada prohibición nos condujera
al momento feliz
de saltarnos la regla del ordeno 
para dar paso al dulce placer
de lo prohibido.

-¿Hacia dónde apuntas con tus flechas?
-Te apuntan a ti.
-Dime tu, qué quieres que te diga
-Quiero que me cuentes un cuento y una mentira gorda bien contada y que te crea.
-No puedo vivir si tu no estás.
-Abrázame.

Cantan los aguiluchos en las ramas de la higuera y llueve, llueve, llueve el agua sobre la tierra que se abrasa.
-Quiero sentirte una canción de cuna.
-Duerme mi vida, duerme.

Es hora de la siesta.

Imagen: Marc Chagall

martes, 23 de junio de 2015

Solsticio de verano



Secretos ocultos en noche de verano.
Fuego y arena.
Luna candelaria.
Y un rayo venido del viento que me parte el alma.

En siete espejos mi sueño se convierte
y al verme así perdida
me vienes tu con éstas
y me dices que por qué 
con olas de cinco metros y un cisne navegando a la deriva
quiero volar así.
Como vuelan los sueños.

Es noche de San Juan,  
de llamas encendidas
tragos de alcohol y cantos de jarana,
pies descalzos que bailan al son de la espuma de la playa.

Y cuerpos escondidos en sombras de naranjos que quebrantan el sexto mandamiento.

Llega un rayo y me parte.

Un caballo veloz escapa de la noche
y vuela desesperadamente entre las luminarias.

Estoy perdida y no lo sabe nadie.

Y cuando sale el sol
yo sigo  en la playa marinero
después de esta noche de locura y delirio.

  –Dónde se fueron todos.
–Huyeron.

Estoy sola en la playa
con la luna escondida dentro un cristal.


Es tan larga la espera.


Imagen: Guriev Vladislav

miércoles, 10 de junio de 2015

La noche de la endrina



Cantos de sal y lumbre encadenados en la inquietante  noche de la endrina
Camino incierto en sombra oscura del alma
mis pasos te buscan sin sentirte
y no hay luz en las velas
ni humedades ocultas mojando la pared encalada
de mi estancia.

Noche negra como la endrina donde rueda el silencio y el ronquido siniestro de la luminaria.
Mujeres de la vida buscando su sustento en la palabra incierta y escondida.
 Ojos de sal,
lágrimas que mueren sin haber llorado.
Lumbre quemada de fuegos no encendidos en esta noche negra que devora mi sien.

Noche negra, en la que los mendigos bullen como sombras,
maleantes,
mujeres de la vida buscando
la luz del unicornio.

Pero no hay unicornio, ni sombras, ni palabras.

Tan solo un violín en brazos de su dueña

que despierta a los pájaros 
en esta madrugada.


Imagen de Cui Xiaodong: Pintor chino

jueves, 28 de mayo de 2015

La hora de la siesta

-Silencio:
Que nadie me despierte del sueño ardiente de la siesta.
Las aguas más profundas brotaron jubilosas
habitando este vientre mío en el cual me palpita la vida.
Todo es dicha,
rumor de las cigarras,
gloria voluptuosa de la Tierra.

-En el olor dulce y penetrante de tus senos te respiro, amada,
déjame dormir en tu regazo.

-Tierra soy, amada,
arada, penetrada, sembrada y vuelta a nacer en ella misma.


Abrázame.


Pintura de Margarita Sicorskaia

lunes, 11 de mayo de 2015

Plenilunio


Te sentí  llorar,
te vi llorando,
pero tu llanto no era un llanto líquido de lágrimas que gimen mientras duermes.
Era tu sufrimiento quien clavaba sus garras en mis sueños con la fuerza de un toro de Picasso.
-El llanto y el dolor ¿No son lo mismo?
-Muerto el llanto se acabó el dolor.
-Muerto el dolor ¿Se acaba el llanto?
-¿Quién habló de morir?
-Nadie

La vida es una rueda que gira, gira y gira, mi cabeza da vueltas en torno de mí misma.
Atisbo el precipicio en lontananza
El abismo
Las montañas caminan 
y yo me voy con ellas puesto que piedra soy,

lago, árbol, 
alma sonámbula que dialoga con sus sombras.


Imagen: Margarita Sicorskaia