
Hay una luna oculta guardada en un cristal, junto a un jubón de terciopelo que calienta la noche,
y cuando estoy a oscuras pensando en mi almohada,
viene un rayo
y cuando estoy a oscuras pensando en mi almohada,
viene un rayo
y me parte.
En siete espejos mi ensueño se convierte.
Olas de cinco metros
En siete espejos mi ensueño se convierte.
Olas de cinco metros
y un cisne navegando a la deriva.
Es noche de Sanjuán,
de luminarias encendidas
tragos de alcohol y cantos de jarana,
palmas y pies descalzos que bailan en la arena.
Solsticio de verano.
Noche caliente de magia y luminaria
Y cuerpos
a la sombra de la luna
quebrantando el sexto mandamiento.
Llega un rayo y me parte.
Ni una voz, ni un susurro.
Y cuando sale el sol
yo sigo en la playa a la espera del fauno,
que quiera cobijarme
después de esta noche de aguardiente y delirio.
– Dónde se fueron todos.
– Huyeron a través de las lenguas del fuego en busca de las olas.
Estoy sola en la playa
con la luna escondida en un cristal, y este jubón de terciopelo
que me dejó al marcharse.
Es noche de Sanjuán,
de luminarias encendidas
tragos de alcohol y cantos de jarana,
palmas y pies descalzos que bailan en la arena.
Solsticio de verano.
Noche caliente de magia y luminaria
Y cuerpos
a la sombra de la luna
quebrantando el sexto mandamiento.
Llega un rayo y me parte.
Ni una voz, ni un susurro.
Y cuando sale el sol
yo sigo en la playa a la espera del fauno,
que quiera cobijarme
después de esta noche de aguardiente y delirio.
– Dónde se fueron todos.
– Huyeron a través de las lenguas del fuego en busca de las olas.
Estoy sola en la playa
con la luna escondida en un cristal, y este jubón de terciopelo
que me dejó al marcharse.
No me acuerdo de nada.