Yo me casé con mis oídos.
Sentí tu música y me subí a las piedras para cantarle al mundo aquellas melodías que ya no cabían en mi corazón.
Por eso me casé con mis oídos
para sentir aquellos pálpitos que escapaban de tus dedos al baile de unas teclas alborozadas por el hechizo.
Alondras desbocadas tus manos al piano y una canción de cuna escondida en los arpegios.
Yo me casé por mis oídos
Porque en ellos te clavaste en un augurio fuerte y preciso que me anunciaba contrapuntos.
Bailaba mi corazón a saltos en mis pies que buscaban desesperados las zapatillas rojas y embrujadas.
Yo me casé con mis oídos.
El payaso está llorando y mis pies
no pueden parar de bailar.
Fotografía encontrada en internet


