sábado, 7 de marzo de 2009

ES TIEMPO DE CEREZAS EN ESTE LADO DEL MUNDO


Es tiempo de cerezas en este lado del mundo

tiempo de bailarle a la luna

y de bañarme en ti

mirándome al espejo
de tu frente.


Estamos desnudos

Pero no estamos solos en este tiempo de cerezas

Nos tenemos

en la orilla de los sueños de nuestra primera noche

Con la luna mojada iluminando

nuestras vidas



Es tiempo de descanso a la sombra del árbol

Y dejar que sus frutos

sean lluvia que cubra nuestros cuerpos
y nuestras ambrosías

Como si fueran ardientes copas de vino y zarzamora
prestas a ser gustadas.


Pero está prohibido llorar por el tiempo que se fue de nuestros dedos.

Tiempo de cerezas en este lado del mundo

de noches de fantasía

y de memoria.

De gatas y gatos maullando en los tejados

escondidos entre las sombras de tres rayos de luna.


Un violín dormido se despierta

y toca una sonata en fa sostenido menor.

Y entrelazando su cuerda y su sonido

tejen el único ser que somos.


No te puedes marchar en tiempo de cerezas.

Es época de recoger las espigas

de caminar juntos por la playa.

Es tiempo de luciérnagas

de vientre suave y espalda luminosa.

Tiempo

de sembrar las estrellas.


No te vayas.

Es tiempo de cerezas, de canícula, de amapolas
y de recoger la siembra
en este lado

del
mundo.

2 comentarios:

shysh dijo...

Bueno, ya llegué. Te iré leyendo de a poquito, para degustar.
Y si me permites, te haré comentarios que no siempre serán alabanzas.
Te puedo echar una mano también con el diseño del blog o con la inclusión de fotos. Todo sin coste adicional, en nombre de lo que compartimos.
Tres achuchones y un gran abrazo.

tecla dijo...

Estoy contenta y orgullosa de que seas la primera persona en entrar en mi blog.
Cuando he visto el gatito me he emocionado.
Estoy de acuerdo en tu propuesta.
Que me digas lo que piensas a cambio de que yo te lo pueda decir a ti.
Y ya se que todo no van a ser alabanzas.
Y sí, te agradecería todas las manos que tengas, porque ando muy perdida y cuanto más intento bucear, más perdida me siento.
Siete achuchones y siete besos.