miércoles, 30 de marzo de 2016

La Buenaventura


–Anaïs....Anaïs....Despierta...

–Me llamo Silencio y soy tu Ángel.
Vengo del monte de Orola para decirte la Buenaventura.
No se lo cuentes al campo, ni a las hojas, ni a la noche cerrada, porque has de saber que todo lo malo viene solo.
Yo te contaré lo bueno.

–Caminas envuelta en velo blanco de novia adornado con una corona de violetas que se derraman al mirarlas .
Vestida con tu piel.
 Bañada por la luna, hasta llegar a un campo de naranjos  y un lecho de nardos que preparó el poeta.

No se lo digas al campo.
No se lo digas.
Una lechuza de ojos redondos espía la noche y no quiero que rompa el hechizo.
-Estoy temblando

-No tiembles alma mía.
El niño que duerme dentro de tus ojos, se podría despertar.

–Sigue diciéndome la Buenaventura. ¿Adónde fue el poeta?


–Otro día Anaïs, otro día
te hablaré del poeta.
Ya se acercan sus pasos. Los oigo.
Los siento llegar.


Imagen: Xi Pan

46 comentarios:

  1. Poema de la serie: Conversación con el Silencio

    ResponderEliminar
  2. Está delicioso, con su misterio.
    poema y micro.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Hola tecla.. Anaïs que precioso nombre, seduce el silencio en la noche de luna llena, cuando llegara el poeta.. cuando se despertaran sus ojos..
    Un abrazo..

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. El silencio de la noche en un campo de naranjos solo puede sugerir el paso de un poeta.
      Qué sería de nosotros sin los sueños, Llorens.

      Eliminar
  4. Pero el campo, que todo lo sabe, todo lo ve y todo lo oye, no desamparará ni al niño ni a nadie. Es más, lo cobijará y le hará una cuna de primavera.
    Salu2 campestres, Tecla.

    ResponderEliminar
  5. Eso mismo ( me refiero a lo que dice encima de mi DYHEGO:-) Anaïs, que es una niña, está dormida y ese silencio en forma de susurro le dice al oído que le espera una vida preciosa sobe nardos mullidos, como no podía ser de otra forma estando como estamos a las puertas de abril explotando la primavera ... supongo que por eso a lo mejor Anaïs está tan cansada y por eso duerme, será cosa de la astenia primaveral, para eso más que al poeta lo que mejor le va a sentar es un zumo de naranjas recién exprimidas, salir al sol y respirar muuucho aire puro de mar... ya es otro día ANÏS, cielo ... ánimo! han huido las lechuzas y todo el cielo está despejado ;)

    Mil besos bonita ...si quieres que te prepare tb tostadas con mermelada de frambuesa dímelo, MmuuuaksS!

    ResponderEliminar
  6. En ese silencio y bañado de tus bienaventuranzas me empapo con tu poesía..

    Un poema
    Una poetisa coloreando versos, pintando poesía

    Saludo fraternos amiga
    Siempre es un disfrute inmenso leerte

    Un abrazo

    ResponderEliminar
  7. Una delicia esta serie, tecla.
    Buen poema y qué bueno que sólo te digan lo bueno, que bien lo dices: lo malo viene solo.

    Abrazo

    ResponderEliminar
  8. El silencio es muy misterioso y poético, me encantó.
    Saludos

    ResponderEliminar
  9. Un placer volver a leerte.
    No quiero despertar a ese niño.

    Un beso.

    ResponderEliminar
  10. Yo espero la llegada de ese poeta que dejas ver entre tus letras.
    El ángel ha dejado a Anaís llena de curiosidad, desde aquí se palpa el silencio de ese campo que nos invita a soñar.
    Cuida mucho a esa paloma.
    Cariños en el corazón.
    Kasioles

    ResponderEliminar
  11. "...Es bonito escuchar al silencio..."
    Un abrazo en la noche.

    ResponderEliminar
  12. Un poema místico muy bello.

    Saludos Querida Tecla.

    ResponderEliminar
  13. nombre y cuadro son poema
    la poeta brilla y su palabra vuela
    felicitaciones Tecla
    abrazos gorditos

    ResponderEliminar
  14. El campo, la Madre Tierra nunca nos abandona, Dyhego. Mejor confiar.

    ResponderEliminar
  15. Qué gustazo leer tu comentario, María.
    Siempre me pones contenta.
    Anaïs duerme el sueño de las enamoradas.
    Siete besos en flor.

    ResponderEliminar
  16. Yo también me empapo cada día con tu poesía, Adolfo.
    Qué sería de nosotros sin ella.
    Saludos también fraternos para ti.

    ResponderEliminar
  17. Gracias, Alfred, espero impaciente tu próxima entrada.

    ResponderEliminar
  18. Siempre se ha de hablar de lo bueno, Verónica y lo que tenga que ser, será.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  19. El Silencio es la voz más poderosa que existe, Guillermo.

    ResponderEliminar
  20. Igual si le despiertas se pone contento, Amapola.
    Y sobre todo siendo tan suave y sutil como eres.

    ResponderEliminar
  21. Llegará ese Ángel Kasioles.
    Imposible resistirse a tus aromas. Bendita tu.

    ResponderEliminar
  22. Sí, Rafael, hermoso el embrujo de la noche, cuando vuelan los sueños y duermen las mariposas.

    ResponderEliminar
  23. Bella tu, mi Pluma querida.
    Gracias.

    ResponderEliminar
  24. Ya estaba yo encontrando a faltar tus besos gorditos, Elisa.
    Espero los siguientes.

    ResponderEliminar
  25. La primavera ha venido: todos saben cómo ha sido. Tras la plétora del agua y del humo azul en las torres de los castillos y en los conos de las pallozas boreales, ahora nos deslumbra un sol aún ladeado pero que hace valer sus fueros en nuestra piel descuidada: guárdate, Marcia, del sol de abril.
    El despendole pituitario trae el burbujeo de la sangre como secuela deliciosa. Son tiempos para la esperanza. Olvidémonos de que en esos cielos impolutos pueda brotar el hongo nuclear. Los hay que ya les tienta la idea...
    Salute.

    ResponderEliminar
  26. Yo he visto a Marcia, Fred, los pelos enzarzados de la blanca grama de un olivo milenario, los pies descalzos manchados de barro. Se ha limpiado las manos en los troncos y le sangran.
    -¿Qué te pasa, Marcia?
    -No lo sé, me han herido.
    -No corras, Marcia, que mira que es Abril y ya casi están aquí las amapolas.

    Pero a Marcia se la ha llevado el viento.
    -Marcia, vuelve.

    ResponderEliminar
  27. El poeta nunca de fue, y no tiene que llegar. Tu eres la poesía.
    Expresiones
    Piedra

    ResponderEliminar
  28. Ante las adversidades de la vida, Piedra, me abrazo a la poesía como tabla de salvación.
    Gracias por estar aquí.
    Creo que a todos el Arte nos libera. A ti también.

    ResponderEliminar

  29. Pobre Anaïs, tendrá que esperar...
    Bonito poema y estupenda ilustración.

    Un abrazo

    · LMA · & · CR ·

    ResponderEliminar
  30. El poeta está escondiéndose de la primavera, estoy segura, a los poetas les gusta el invierno aunque sueñen con flores. Me quedo por aquí cerca, sentada bajo un árbol cualquiera, mirando como vuelan los pájaros, esperando a que Silencio le cuente a Anaïs otro secreto. No se lo diré a nadie aunque lo escuche. Aunque me guste.
    Hermoso siempre esto tuyo, tecla.
    Besos.

    ResponderEliminar
  31. Una noche de luna llena con olor a jazmín dejándonos llevar por ensoñaciones y conjuros de buenas nuevas.

    Alejemos los días grises, con un verso en el bolsillo caminemos al encuentro del poeta.

    Me encanta, tecla y también las lechuzas y los niños que duermen entre los párpados.

    Bello y romántico.

    Muchos besos, poeta.

    ResponderEliminar
  32. Hermosa poesía.

    La vida nos ofrece siempre revanchas a cada hora del día.

    a cada momento y descubrir en ella esa alegría que nos entrega la Tierra
    y conectarnos con ello para seguir creciendo y encontrando motivos para sonreír y crear.

    gracias por acompañar en los pensamientos que nos entrega la vida...

    abrazos!

    ResponderEliminar
  33. No: el niño no despertó.

    Seguía viviendo feliz, con la belleza a cuestas...



    besos

    ResponderEliminar
  34. Posiblemente aparezca, Eme. Y se siente aquí a dialogar contigo mientras que pasa el tiempo de la espera.

    ResponderEliminar
  35. Hermosa imagen y texto,sin duda mi querida Tecla,lo bueno,lo malo se sabe pronto y llega solo,necesitamos los sueños,el físico y el del alma y si nos encontramos con una poeta que los alimenta nos damos por satisfechos.
    Un abrazo enorme entrañable mujer.

    ResponderEliminar
  36. Siempre he pensado que qué sería de nosotros sin los sueños, Tesa.
    Ellos son los que sostienen nuestra ilusión por vivir.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  37. Es hermoso lo que dices, Magdeli, la vida nos ofrece una revancha cada día. Un nuevo amanecer y una nueva esperanza.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  38. Dentro de nosotros siempre palpitará la niña que somos, Pilarica.
    Nuestra infancia nos acompaña siempre.

    ResponderEliminar
  39. América de mi corazón, qué alegría tan grande que me has dado.
    Ya no contaba contigo y ahora aquí estás, vivita y coleando.
    Es como un sueño.
    Dentro de un momento paso a visitarte y entregarte otro beso de bienvenida.

    ResponderEliminar
  40. ¿Qué se siente llegar a la casa de la Poeta después de tanto tiempo? Bienestar. Dejé afuera las botas embarradas, el escudo y la lanza y aquí estoy Tecla, recostada y tomando versos, como una Anaïs escuchando la Buenaventura.
    Te vi en nuestro Espacio Flamenco, te leí, y sentí tan cerquita como si el tiempo no hubiera pasado. Estoy regresando guapa, muy de a poquitito como le prometí hoy a nuestra maravillosa América, y cuando consiga poner una letra después de otra, escribiré algo en las Mujeres con Historia que seguro compartiremos. Te abrazo guapa, siempre en mi corazón.

    ResponderEliminar
  41. Me has dado una infinita alegría, Susana.
    Pensaba que andabas por ahí, vendiendo tus maravillosos libros que tal vez quitaban de tus manos.
    Es la imagen que tenía.
    Te dejo mi abrazo con todo el cariño del mundo.

    ResponderEliminar
  42. La Poesía siempre vuelve, por fortuna.
    Como tú, queridaTtecla, que revoloteas entre las palabras para darnos luz.
    Besos besos y besos

    ResponderEliminar