miércoles, 5 de marzo de 2014

En la noche más oscura




 Se quedó sin su Sombra.
Y el dolor de tan grande se le ha convertido en piedra.
 Ya no sabe si duele, si espanta o si se vuelve loca.
Echo de menos estar contigo y cubrir con mi sangre tu corazón tan roto y destrozado.
Quiero volverme yerba que refresque tu alma y la encandile
Que tanto dolor ya no se va llorando, ni gritando, ni corriendo por esquinas y paredes.
Que no sirven palabras
Que no sirven tejados ni ventanas ni arrumacos posibles.

Bien te agarró la Muerte por la espalda, Amor, sin que te dieras cuenta y desvalidas se han quedado sin ti las hijas de la luna.
Solas
Como en tinieblas
con esa tristeza sorda que atenaza la vida y la estrangula
Es tan grande la angustia, tanta la pena,
que el día se me nubla y no me quedan fuerzas 
ni para hundirme en la noche oscura 
de tu ausencia.




Imagen: Rojo al agua,  de Juanjo Mediavilla

60 comentarios:

Pluma Roja dijo...

Y de verdad se oye como la noche más oscura. Un poema muy fuerte. Encierra un dolor profundo No puedo decir nada solo reconocer la forma bella con que le cantas al dolor.

Un gran abrazo querida Tecla.

Besitos.

Isabel Martínez Barquero dijo...

Estremece, sacude, encoge el corazón este poema. Otra noche oscura que nombra el dolor en palabras y, en este acto, lo conjura en cierto modo, quizá débilmente; pero sí consigue crear belleza, quizá un sustituto de la dicha, quizá un bálsamo para el corazón cansado.
Desolado y hermoso, querida Tecla, como un pájaro negro de Rilke.
Un beso.

Amapola Azzul dijo...

Precioso, Un beso,

Sensibilidad y delicadeza en tu blog, enhorabuena por el poema, muy bellos sentimientos.

Feliz semana.

TriniReina dijo...

"La noche más oscura", la de la eterna ausencia, la del dolor perpetúo...
Hermoso y triste

Besos

Susana Peiro dijo...

Privilegio de Poetas hablarle de igual a igual a la Noche Más Oscura, poder tutearla y devolverle dolor por dolor.

Mi valiente Poetisa, tu trabajo es muy bello y cala profundo. Te abrazo, como siempre, con todo cariño y agradecimiento.

De barro y luz dijo...

Las sombras de las ausencias son de piedra...dura, fría...


bss

Forbidden dijo...

La ausencia es algo que a veces no cala los huesos.

Besos

Dyhego dijo...

Mala cosa es perder la sombra. Esperemos que la encuentre y que le haga buena compañía, Tecla.
Salu2.

Oscar Alberto Castellanos dijo...

Se siente desgarrador y a la vez te llena de sensaciones, cada palabra que viene a la mente que la interpreta es la palabra justa..

un abrazo mi querida amiga

tecla dijo...

Plumita, una muerte repentina de un padre y un esposo en una noche oscura del alma.
Duele mucho.

tecla dijo...

Mi querida Isabel, mentar a Rilke son palabras mayores.
Per que me producen satisfacción.

tecla dijo...

Se te agradece la visita, Amapola.

tecla dijo...

Mi querida Trini, lo mejor de ti es que siempre te identificas con los sentimientos del poeta. Siempre los adivinas.

tecla dijo...

Susana, Susanita mía. Qué contenta me pone el saberte por aquí.
Albricias, preciosa.

tecla dijo...

Ay con las ausencias, De Barro. Qué difícil sobrellevarlas.
Y qué duras resultan cuando son para siempre.

tecla dijo...

Y hasta la médula del alma, Forbidden.
Que la vida nos libre de ellas.

tecla dijo...

Se le fue para siempre, Dyhego. Cayó al suelo de golpe, y ya está.
No volvió a abrir los ojos.
¿Cómo se podrá superar algo así?

tecla dijo...

Qué bien que estés de vuelta, Oscar.
Llevabas muchos días sin aparecer.

PMPilar dijo...

Las piedras duelen
Taladran el alma y oscurecen hasta el negro Noches y Días
Triste, triste y profundo, Tecla
Abracicos

María dijo...

Solo sentí una vez esto que tan magistralmente cuentas hace 10 años, exactamente igual de desgarrador fue el dolor en aquel momento, pero pasó... los zarpazos que da la vida solo se curan con tiempo y agarrados a toso el amor que recibimos de quienes "parece" solo "parece" que se fueron... tengo suerte porque aunque hay momento que vuelve a doler casi siempre siento esa ausencia menos lejana y más presente mucho más día que noche..


Un beso preciosa que no te duela demasiado y si es así que pase pronto.. como los partos.. que la hora sea cortita ;)9

tecla dijo...

Tan triste como la misma muerte, Pilarica.
Hasta que la vida vuelve a despertar y la luz se hace nuevamente.
No nos queda otra, Pili Maria Pilar.

tecla dijo...

No ha sido a mi a quien le ha pasado, María, sino a un familiar. Me duele. Pero se ha de reconocer que no es lo mismo.
Creo que el dolor por las ausencias nos dura hasta que los integramos dentro de nosotros, y a partir de ahí, estos seres queridos nos hacen compañía.
Y hasta nos enriquecen y nos hacen sentir menos solos.

Tesa Medina dijo...

Qué tremendo dolor, Tecla, cómo has captado esa desolación, ese desgarro que produce la ausencia definitiva de quien amas.

No hay consuelo posible, hay que pasar el duelo "ni tejados ni ventanas ni arrumacos", Tecla.

El paso del tiempo remienda el desgarro y se puede sobrevivir con la cicatriz.

Me has conmovido, Tecla.

Un abrazo,



Dyhego dijo...

Tecla:
No lo había tomado como la pérdida de alguien querido. Ahora que lo sé, el poema cobra otra dimensión.
Efectivamente, de algo así no se puedo uno recuperar, sino convivir con la pena.
Salu2 y perdón por mi torpeza.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

en la noche más oscura, se siente todo con ese dolor que tú reflejas.
Tecla, antes de despedirme quiero que sepas que siento haber herido tu sensibilidad con mi micro, pero como te digo en mi blog, precisamente lo hice. <Porque a veces debemos zarandearnos los unos a los otros y los niños es lo m´s desprestigiado que hay hoy en dí en la entidades y gobernantes. Se los comen de otra manera, porque los encamienn al avismo, por desgracia y ha sido una manera de dar desahogar mi rabia. Nos cuentan una historia y luego como en mi micro, todo se les van de la manos, no sé si adrede o no, pero ya no me creo que muchas cosas no se hagan adrede.
Besicos muchos y espero que no me abandones.

BEATRIZ dijo...

Tecla siento que andamos en sintonía, pero en este caso no me alegra, pues la muerte más bien duele.
Sentí otra vez eclipsarse la sombra en el funeral.

Abrazos, querida alma.

Alís dijo...

Duele, duele mucho este poema.
Esa pena que de tan profunda no tiene consuelo. ¿Cómo combatirla?
Duele, duele mucho.

Un abrazo enorme, Tecla

Sara O. Durán dijo...

Es verdaderamente muy conmovedor.
Fuerte abrazo!

Ío dijo...


Cuanta tristeza, cuanta ausencia y dolor.
Sin posible olvido.
Gracias, tecla, fue hermoso leerte.
Abrazos.

m.

Amapola Azzul dijo...

Es muy trsite pero bello, Tecla, Un abrazo, amiga.

La sonrisa de Hiperión dijo...

De nuevo por tu casa, disfrutando de las cosas que nos dejas.
Saludos.

tecla dijo...

Tesa. Sentía intensamente cuanto estaba diciendo y aunque esta muerte no ha sido en mi casa, me ha dolido hasta el tuétano el sufrimiento de quien lo está padeciendo.
Y haría cualquier cosa con tal de consolarla.
Aunque solo sea un poquito.
Te agradezco mucho que estés aquí.

tecla dijo...

Dyhego, yo me lo había tomado como que lo habías adivinado todo.
Cada cual oye aquello que desea sentir.
Estoy muy contenta contigo.

tecla dijo...

Nani, en los tiempos que corren, la hipocresía campa por sus fueros y la falta de escrúpulos resulta realmente pavorosa.
Creo que debemos de decir lo que pensamos y sentimos sin subterfugios ni medias tintas.
Los muy miserables se meten con el aborto y luego les importa un pimiento que los niños se mueran de hambre y enfermedad.
Sepulcros blanqueados. Y eso hay que decirlo a la cara.
Porque los responsables van a la suya y no se dan por aludidos. Los muy cafres.
Tengo tanta rabia, Nani.

tecla dijo...

Nani, te agradeco de todo corazón que estés aquí.

tecla dijo...

Pasaré por tu casa para sentir contigo lo que te haya ocurrido.
Tu dolor me duele.
Y quiero que así sea.

tecla dijo...

Muchísimas gracias Alís. Me siento contigo mucho menos sola.

tecla dijo...

Me alegra que estés aquí, Sara.
Me parece que andas algo perdida.
Tengo que comprobar si te agregué cuando se me borraron los contactos.

Liliana G. dijo...

El dolor por una pérdida es tremendo, raya lo insólito cuando nos pesca de improviso, nos desgarra el alma y con ella la vida, es cierto. Pero el tiempo atenúa la vigilia del desconsuelo y otorga la paz a través de versos tan sentidos.

Un beso enorme, querida Tecla, es un placer visitarte.

tecla dijo...

Gracias, Amapola. Un abrazo para ti también.
Cuando termine mis respuestas paso a leerte.

tecla dijo...

Mi querido Hiperión.
No sé porqué tendré esta sensación tan extraña de que no te has leído nunca mis poemas.
Si no llevo razón, me lo puedes reprochar si te apetece.
Un abrazo.

tecla dijo...

Liliana, estoy enormemente contenta de que estés aquí.
Te abrazo con toda mi vida.

Amapola Azzul dijo...

Tecla a veces creo que la muerte solo deja vida , entendiendo por vida dolor en los que aman.

Un beso.

tecla dijo...

Así es Amapola. Todo dolor es vida y es energía.

Meulen dijo...

Siempre he dicho que la muerte viene
así de improviso y nos sorprende , sobretodo cuando aparentemente
nada hace presagiar su paso por la orilla cercana ...nuestra y de los otros
en ese sentir es que queda ese tremendo dolor ...
fulmina como la misma muerte
y se parece que uno no volverá a vivir ...todo lo que sabes hasta entonces se te cae y se despliegan las otras miradas...

pero es cierto, hay que vivirlo para sufrirlo
y siempre es importante
sentir en la empatia con aquel que llora
un abrazo grande!

Lasinverso dijo...

Llevaba dos meses sin leerte. Dos meses sin chutarme tu palabra.

Todos los poemas que he leido me han encantado, que hondos, que puros, qué hirientes, que bellos. Tan auténticos como tú.

Gracias por estar siempre Teclamia, gracias por las alas.

Abrazos desde otro planeta
me duelo contigo
me escribo contigo
me leo contigo

Amapola Azzul dijo...

Volverá a salir el sol, no te preocupes.

Un beso. Tecla.

Susana Jiménez dijo...

Tan sorda que estrangula, tan desolada que quiebra... pero con tanta belleza que penetra.
Profundos versos que salen de la ausencia misma, esa que rasga el alma.
Un abrazo fuerte amiga

América dijo...

Ausencia profunda,sin retorno como la muerte,sin sombra, la amiga mas cercana.Cuando el dolor se instala en el alma solo el tiempo alivia.
Hermoso mi querida Tecla.
Te abrazo emocionada.

tecla dijo...

Mi querida amiga Meulen. Tus comentarios están siempre llenos de sabiduría, es por eso que me producen esta sensación de paz y gozo cada vez que los leo.
Un abrazo grande, grande.

tecla dijo...

Lasinverso, los mismos meses que llevo yo sin chutarme la tuya.
Tu sí que tienes el don de la palabra, con todas esas frases que me dices y que de tal forman me acarician.
En serio que me encanta cuando estás aquí.
Te leo y tus palabras me resultan un puro gozo para la mente.
Gracias por ser mi amiga.
Nunca pensé que me aceptaras.

tecla dijo...

Ya salió esta mañana, Amapola, y las flores cuyo nombre recreas acaban de repuntar entre la yerba.
Gracias.

tecla dijo...

Tus palabras son sabias, Susana.
Debe de ser por eso que te elegí para leerte.
A ver si esta noche el tiempo me alcanza para poder hacerlo.

tecla dijo...

Qué alegría, América, encontrarte por esos espacios cibernéticos y enterarme de que por fin vuelves a estar aquí.
Yo también te abrazo emocionada a ti sabiendo que me entiendes y comprendes.
La Verdad Verdadera es que eres tan buena amiga que tu te lo mereces todo.

Laura Rivera dijo...

Es muy triste, se ahogan las palabras en la garganta... unos versos con mucho sentimiento, Tecla.
Un abrazo

Manuel dijo...

No hay consuelo ante una perdida cercana...

Isabel Barceló Chico dijo...

Muy conmovedor. La muerte nos deja, en un primer momento, completamente desarmados y desarbolados. Lo has expresado con mucha fuerza y belleza. Saludos cordiales.

virgi dijo...

Un desgarro eterno, querida Tecla. Me llevas a mis propias ausencias, esas infinitamente dolorosas que nunca se superan por más que el tiempo quiera engañarnos.
Es tristísimo y según te leo parece que ha sido un golpe brutal, repentino.
Lo siento, tesoro, un abrazo enorme enorme. Y lo más tierno posible.

Maria Dolors dijo...

Hermosísimo y profundamente triste.
Besos.

LA ZARZAMORA dijo...

Y lo peor de esas sombras, es que las cargamos hasta nuestra propia muerte...
Un gran abrazo, mi Niña.