viernes, 14 de febrero de 2014

Si yo te bebiera, niño mío.




Si yo te bebiera niño mío
Si yo te bebiera,  ¿Eh?
me volvería agua
y brotaría por todas las fuentes de la vida
si yo te bebiera.
Niño mío.

Si yo me bebiera tus pestañas
y tu gloria de luna
niño mío,
qué atardecer dorado turbaría mi vista
y tus ojos,
mi niño
qué despertar tan dulce el de mi siesta.
Caricia de mis sueños
y de mis tempestades
niño mío.

Me vería sola en los charcos
Y te buscaría
¿Dónde se ha ido mi niño? ¿Dónde se ha ido mi niño?

-Se lo ha llevado el tiempo, señora.
El tiempo se lo llevó. 

Fotografía: Socorro  Melgarejo

20 comentarios:

Rafael dijo...

Quizás si tu protagonista bebiera en los labios de ese niño, igual no despertaba de la misma manera.
Un abrazo.

Meulen dijo...

El niño de los sueños anhelados
que nunca se duerma
que necesitamos despertar de nuevo en la alegría de ese amor
de esa fortaleza para seguir siendo
para seguir estando en esa búsqueda necesaria
de nosotros mismos
el niño de esos ojos que regrese a su lugar de amor...

besos amiga!

Maria Dolors dijo...

Maravillosos poema, muy hermoso.
Bss.

De barro y luz dijo...

Hay aguas que son licor para el corazón y consuelo para el alma.


Bss

TriniReina dijo...

Pues que el tiempo lo traiga y apague ese dolor.

Muy hermoso el poema, Tecla.
Besos

Dyhego dijo...

Tecla:
La foto es magnífica y el poema no le va a la zaga.
Interpreto beberse al niño como intentar volver a la infancia y lo que tiene de tierno, sincero y libre.
Salu2 infantiles.

Marinela dijo...

¡Qué gran poder tiene el tiempo!. Cruel con algunos, condescendiente con otros, pero un avaro prestamista que siempre acaba cobrando.

Saludos

Alís dijo...

El tiempo acaba llevándose casi todo, excepto lo que la memoria logra rescatar.

Bello poema

Un beso

Pluma Roja dijo...

Que te lo devuelva convertido en hombre. El tiempo lo puede hacer.

Precioso Tecla.

Besos.

ANTONIO CAMPILLO dijo...

Un bellísimo poema, Tecla. Convertirse en el agua en donde se juega, se disfruta y se bebe, es tan fascinante como la necesidad de encontrarse unida por siempre al niño que se refleja en el charco en el que se mira cada vez que pasa junto a él. El día que el tiempo lo robe el charco se secará para siempre.

Un cariñoso abrazo, amiga Tecla.

virgi dijo...

La belleza de tu alma sale a la luz entre las palabras, camina por las letras, bebe de tus preguntas y se balancea en las cunas de todos esos niños que desean les escribas, Tecla querida.
¡Ay, qué ternura tan dulce!

La sonrisa de Hiperión dijo...

Como siempre un placer pasarme por tu casa.
Saludos.

Verónica Calvo dijo...

El tiempo siempre cumple su cometido y sus leyes. No falla. Así es.

tecla, un poema muy hermoso, lleno de sentimiento y buen hacer.

Un abrazo

Susana Jiménez dijo...

El tiempo amiga apaga la gloria y la luz de los ojos,se bebe muchas veces los sueños y no nos damos cuenta.
¡Eres agua dulce tecla!
Un abrazo y feliz semana

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Precioso poema Tecla, y ese comienzo es de los que ponen los vellos de punta. Ojalá nos volviéramos agua o cualquier cosa, cada vez que empatizamos con ese algo o alguién.
Besicos muchos.

María dijo...

Mmmm beberte sus pestañas, ¡qué cosa más bonita TECLA! todo en este niño tuyo es precioso, aunque no creo que el tiempo se lleve nada de estos niños, una vez te has bebido sus pestañas se te inunda todo dentro y ahí se queda para siempre ;-)


Un beso grande cielo.

El Deme dijo...

Se puede ser mayor y niño a la vez. No hay que renunciar a las ilusiones, al asombro, a la inocencia. Nunca.

Huellas dijo...

Hay sentimientos que sólo una madre puede expresar...

Una delicia el poema

Abrazos

Ana

Amapola Azzul dijo...

El tiempo se lleva y devuelve las cosas, un abrazo¡¡¡
Muy hermosa entrada, felicidades¡

LA ZARZAMORA dijo...

Si ha de llevárselo el tiempo, mejor bebérselo a pequeños sorbos, para que dure si cabe aún más tanta delicia entre ríos, torrentes, sueños y tempestades.

Besos, mi Niña.