viernes, 10 de enero de 2014

En los arrabales de Guakamalú



En los arrabales de Guakamalú,
 vino y cebolla, espinas y dolores
de zamargo y de luna.

-Siembra la semilla, padre, antes de que aparezcan las huellas del potro.

-La siembra comienza en Octubre y en Octubre se queda.
Sola, sin nacer
y sin vivir.
En los arrabales de Guakamalú.

Te vendré a visitar niña de trigo
cuando comience el tiempo de cerezas.

- No estaré para entonces, papa, ya no estaré.
-Estaré yo,
pendiente de ti, alerta, bajo las ramas del granado

-Padre, se me han equivocado los encuentros, y a nadie veo,
mira,
que me llora la frente
mis horas son segundos y se me escapa el tiempo.

-Yo tengo guardado tu tiempo.
Todo tu tiempo está guardado en mi.
Yo te creé y te crecí y te sembré de sueños y ensueños.
Niña de trigo y agua.
Junto a los arrabales de Guakamalú.

Papa, ¿Va en serio que vendrás a buscarme algún día?

-En los arrabales de Guakamalú está escondido el tiempo. Todos los tiempos.
Yo los encontraré.








                                                                                                                         Imagen:Sandra Bierman

pluvisca-gozandoconlamirada.blogspot.com/

32 comentarios:

tecla dijo...

El otro día publiqué este poema y no me sentía convencida.
Hoy lo vuelvo a poner.

virgi dijo...

Muy bien compartido, Tecla.
¿Qué no hará un padre por su hijo?
Es precioso, muchacha, como todo lo que haces.
Montonazo de ternura para ti, tesoro.

tecla dijo...

Te quiero, Virgi.

Miguel Bueno Jimenez dijo...

Puedes quedar tranquila, es precioso.
Gracias por compartir.
Expresiones
Piedra

tecla dijo...

Gracias Piedra, ojalá que mis poemas fueran tan buenos como tus fotografías.
Tu te enamoras de la vida y te la guardas en tu cámara.

LA CASA ENCENDIDA dijo...

Pues yo te agradezco que lo hays puesto, porque se disfruta y es precioso. Enhorabuena Tecla.
Besicos muchos.

Dyhego dijo...

Me preguntaba cómo había desaparecido la entrada.
Salu2, Tecla.

Silvia dijo...

HOLA:me encanto es la primera vez que entro a tu blog muy bueno .
gracias por compartir
besotes ,
SILVIA CLOUD

Alís dijo...

Por eso lo anduve buscando sin encontrarlo. Me alegra que te hayas decidido a publicarlo y nos dejes deleitarnos con él.

Un beso, Tecla

Meulen dijo...

mE HACE SENTIDO
EL DECIR EN ESTOS DIAS
CUANDO SE SIENTE POR LA HIJA
que por en norte de mi pais esta a punto
de perder a su padre...pero dices bien
en el tiempos de los tiempos
seguimos unidos por siempre

gracias y besos amiga!

Pluma Roja dijo...

Ya decía yo que este poema lo conocía. Es bello.

Besos querida Tecla

María dijo...

Graaaciaas por devolver esta preciosidad a su Guakamalú:-)

Debo decirte que antes se intuía que un padre le hablaba a su hija, que le intentaba transmitir ese calor y seguridad que los padres intentamos hacer llegar a nuestros pequeñajos, así y además con la nueva imagen desde luego queda muchísimo más claro y aun destila más belleza.. toda la que hay dentro de ti, TECLA.

Se nota que te gustan los místicos, los clásicos en general, eres la reina del lirismo sentido aquí cielo.


Un beso inmeeeeeeeenso preciosa semillita.



tecla dijo...

Gracias, Nani, yo también agradezco la originalidad de tus relatos.

tecla dijo...

Fueron los duendes de la noche, Dyhego.
Te admiro a montones.

tecla dijo...

Gracias Silvia Cloud. Me pasaré por tu blog en cuanto pueda.

tecla dijo...

Gracias Alís. Así me salió. A veces es mejor para nosotros dejarnos llevar. Mucho mejor.
Como en los sueños.

tecla dijo...

Meulen, que así es, y el calor de un padre es el calor de un padre.
Aunque vivamos siglos.
Le echo tanto de menos.

tecla dijo...

Pluma mia, nos iremos a Guakamalú donde los pájaros dicen que son de colores y el tiempo no se pasa nunca.

tecla dijo...

María, sale como sale y no se puede remediar. Dejo que las palabras fluyan y a ver que pasa.
Qué te voy a decir yo a ti que eres un aluvión de palabras.
Gracias por ti, María.
Tu nombre me sabe a hermana.
Y a agua.

oscar alberto castellanos dijo...

Hola querida amiga! los tiempos esos tiempos, y mis tiempos que son tan extensos, pero aqui estoy devuelta.. te cuento estoy estrenando blog asi que si queres visitarme, aun no tengo seguidores jaja, te saludo con un beso enorme!!

http://www.enotrosversos.blogspot.com.ar/

Isabel Martínez Barquero dijo...

Muy dulce, Tecla, mucho.
Siempre te reconozco en tu modo de decir, en tu arrullo que se hace verso. Eres un lujo para todos.

Ah, me ha gustado mucho eso de que se la hayan "equivocado los encuentros". Es bien bonito.

Un beso y buen 2014, preciosa.

tecla dijo...

Oscar, qué alegría que estés de vuelta.
Te recibo con todo mi cariño.
Ahora a trabajar y subir por los peldaños.
La poesía nos espera.

tecla dijo...

Isabel, tu también. Todos andamos necesitados de afectos.
Deben de ser los recortes, que llevan el mundo algo así como trastocado.

ANTONIO CAMPILLO dijo...

Bien, Tecla, los electrones están enfadados conmigo. Cuando escribí el anterior comentario solamente existía uno. Hoy, menos madrugador que tú, he querido volver a leerte, a soñar y admirar este poema de esperanza y me encuentro que no existe mi comentario. Bien. No será el mismo pero escribo otra vez.
Tecla, tu poema huele a campo, inocencia que va perdiéndose y a sol despiadado. El tiempo nace en él, las semillas fructifican alrededor de esas lejanas y pobres casas de los arrabales en donde habita el amor. Es preciso marchar para poder volver con la vida para aquellos que esperan y aman. Contarán anécdotas de la lejanía, breves noticias de esperanza y el tiempo siempre caminará lento, impasible, sin consideración hacia la inquietud. Amiga Tecla, es uno de los poemas más sentidos y bellos que he leído en mucho tiempo.

Un cariñoso abrazo, amiga Tecla.

tecla dijo...

Se me acaba de ocurrir con tu comentario: Imagínate lo que sería volver a los paisajes de cuando éramos niños como si fuera que tan solo volvemos de un viaje y nos contáramos todo lo que nos ha pasado.
Claro que todo es tan vulnerable que a la primera frase ya nada sería lo mismo y ese paisaje antiguo para nosotros nuevo se esfumaría como por obra de encantamiento.
Gracias por repetir tu comentario, Antonio. La arquitectura del poema no me convencía y me resultaba imposible soportarlo. A pesar de que creo que solo era una frase.
Debe de ser por lo que te acabo de decir anteriormente, que a la primera palabra todo cambiaría y nada sería nunca como antes.
Sin mover la mayoría de las palabras todo ha cambiado radicalmente.
Tal es la fuerza de las palabras y las frases.

ANTONIO CAMPILLO dijo...

No, Tecla, creo que no debes tocar ni una palabra. No sé cual será pero creo que debe ser el típico miedo a un recuerdo o hecho que podría surgir. Creo que el poema es perfecto como está. Si quieres cambiar la estructura, escribe otro con ella. Este no, por favor.
Y, sí, claro que sí he pensado en esa posibilidad de la que hablas. Volver atrás y encontrarte una realidad que se prestaría a contar unas aventuras de vida que han podido ser similares: alegrías, dudas, caídas irremediables aceptadas o no, terrores provocados por sueños inconclusos, placeres inconmensurables o deseos de sentirlos y lucha, siempre una eterna lucha con nuestro yo y con un entorno que muchas veces ha sido inhóspito. Todo un mundo de gran importancia para adolescentes con mentes de adultos.
Los relatos, sentados en el portal de una casa, serían excepcionales hasta, como dices, una palabra, solo una, que nos enviaría directamente al futuro de aquel pasado grato y soñador.
Creo, Tecla, que no existe nada como hablar intensamente de toda una vida que ha ido fructificando y dando mieses a pesar de la existencia de los gorgojos. Me encantaría poder vaciar mi pequeño saco y contar la historia de ese, de ese grano dorado de la izquierda.

Un cariñoso abrazo, querida amiga Tecla

tecla dijo...

Antonio, no lo voy a tocar. Este poema se queda para siempre como está. Entre el poema y yo se ha restablecido el equilibrio.
Tus palabras me han envuelto en una nube de comprensión.

TriniReina dijo...

Pues a mi me parece un poema conmovedor. Además de hermoso.
Me ha encantado en fondo y su forma.
Te felicito

Besos

De barro y luz dijo...

Muy abiertos los ojos del corazón han de estar para encontrar el tiempo que pasó sin germinar en los trigales....

Precioso poema.

Bss

tecla dijo...

Gracias Trini, tu presencia en mi casa es un soplo de aire fresco.

tecla dijo...

De Barro y de Luz, ¡Ay! de los trigales, escondidos entre las sombras de los rayos del sol, donde todo germina.
Tiempos de fuego y de cosecha.
El corazón se esconde en otra parte.
No quiere que las sombras lo adivinen ni le cojan desprevenido.

LA ZARZAMORA dijo...

A mí sí que me convence.

Y estos versos son una joyita...

"que me llora la frente
mis horas son segundos y se me escapa el tiempo".

Besos, niña poeta.