
No hay que tener miedo a la vida y gozarla como llegue.
Las cosas malas vienen solas
sin necesidad de que se las evite
ni se las llame.
Llegó la cosa mala
Quieta, delante de mí, fija, mirándome de frente.
Me buscaba. Luché contra ella y
no podía.
-Vayamos al hospital.
-No puedo caminar
-Lo haremos.
Y caminamos juntos en una madrugada de aire fresco
y jazmín
hasta que la vimos perderse entre las sombras.
La cosa mala.
Se fue sencillamente
igual que
vino
No me dejaron en salas de cuidados intensivos
Volvimos a pié
sin taxis ni ambulancias
Cinco kilómetros de calle sólo para nosotros, felices, cogidos de la mano
mientras llovían las estrellas,
los coches
nos miraban pasar, medio dormidos ellos cerca de las ventanas
y los escaparates.
La ciudad era nuestra
El mundo entero era nuestro
Aplausos admirados.
ResponderEliminarTodos los que sabemos qué es la anestesia estamos estirando una comisura.
Besísimos con tele.
("La ciudad era nuestra")
No leí la entrada de Toro, recién ando despejándome un pelín.
ResponderEliminarQue bueno que pasó la cosa mala.
:)besos.
Gracias Larisa por estar aquí.
ResponderEliminarY qué suerte tenerte siempre a mi lado mi dulce Aída
ResponderEliminar¿Tú tampoco tienes sueño, maifren?
ResponderEliminarPues cuéntame cosas, que en la tele sólo dan 'Hércules' y la teletienda.
Beso.te.
Sí tengo sueño pero me he enganchado. A mi lo de poner la tele ni me pasa por la imaginación, con tanto como hay por leer. Me falta noche.
ResponderEliminarMe quedo con la réplica.
ResponderEliminarMe gusta.
Son buenas noticias sin duda.
Me alegro.
Besos.
Gracias por ti, Toro. Sin duda son buenas noticias, espero que con la vieja bruja te pase a ti lo mismo, que desaparezca entre la oscuridad.
ResponderEliminarUn abrazo.
Últimamente no he vuelto a pie, pero ese canto tuyo de esperanza es como para no sentirse hundido, y creer que aún podemos darle la espalda a todos nuestros demonios-as...
ResponderEliminarBesos, Preciosa.
Deja tus demonios Eva y que la oscuridad se los lleve, si es que puedes.
ResponderEliminarPero inténtalo porque el mundo está lleno de luces a las que mirar. Tan sólo tienes que girar la cabeza.
TQM
Gracias por estar aquí Eva.
Mi piace molto questo dipinto, essenziale ma con sentimento. Complimenti alla pittrice! Ciao Cri : )
ResponderEliminarGracias Cristina, magnífico blog el tuyo. He intentado comentarte y no se me ha abierto la ventana. Lo intentaré más tarde.
ResponderEliminarSaludos muy cordiales
Las cosas compartidas, siempre pesan menos.
ResponderEliminarUn besito.
Es de agradecer. Enfrentar la “cosa mala” y salir del hospital a pie, sin taxis ni ambulancias, se entiende como una nueva oportunidad. Oportunidad de disfrutar las estrellas y de mirar al mundo con otros ojos, ojos de sobreviviente, ojos generosos, ojos humildes, ojos que nada se perderán de la vida, de ahora en adelante.
ResponderEliminarBesos Querida Poetisa!
No hay alegría más grande que darse cuenta de la vida, de saber que las luchas no son en vano, saber que se sobrevive a la cosa mala...bravo tecla!
ResponderEliminarEn horabuena mujer.
Te abrazo.
Bello mensaje de esperanza y buena réplica a Toro. Haces creer que es posible sentir la belleza en las adversidades.
ResponderEliminarUn beso
TECLA:
ResponderEliminar¡Que todo vaya bien!
Ya veo que se solucionó lo del blogger.
Salu2
Tecla.
ResponderEliminarDulce y solidaria.
Si, así te veo mientras caminas al lado del otro.
Mi aplauso, mi sonrisa. Besos
Hola Tecla!Humilde sorpresita en mi blog para vos, con todo mi cariño y admiración. Leé el post hasta el final: http://talitakummaria.blogspot.com/2011/06/la-abuela-necesita-besitos.html
ResponderEliminarBesos preciosa!
A pie y con el corazón en la mano, y a veces sin el corazón, porque la cosa mala siempre se lleva algo.
ResponderEliminarbesos
El milagro es la vida con todo sus matices,entiendo este poema como un canto a la vida a la esperanza y a la amistad,salir por nuestros propios pies es una batalla ganada.
ResponderEliminarMuy bello poeta y como todo lo que viene de la mano o acompañado del toro hay que prestar atención.
T.Q.M.
Hola, Tecla, caminar de la mano en la noche bajo un diluvio de estrellas clementes, respirar hondo el síncope profundo de la noche, ahuyentar así lo malo, espantarlo, saber que un poco así se esfumó... bueno, albricias, mi poeta
ResponderEliminarHola Tecla, suerte que lo malo ha pasado.. te dejo un gran abrazo de los buenos.
ResponderEliminarsaludos
Oscar
Me disculpo por mi ausencia de tu espacio.
ResponderEliminarUn abrazo
Saludos fraternos....
Que disfrutes de un ben fin de semana..
Siempre nos quedará seguir caminando...
ResponderEliminarSaludos y buen sábado.
Mi querida Reina regreso suave con el corazón mullido de letras, antes de regresar necesitaba pasar a dejarte un abrazo infinito!!!
ResponderEliminarNos leemos pronto!!!!!
Alu
¡Hola Tecla!
ResponderEliminarMejor así.
Saludos de J.M. ojeda.
Buen fin de semana.
A la vida siempre hay que mirarla a la cara y para delante.
ResponderEliminarLas cosas estan hechas para pasar. Buenas o malas, están llenas de tiempo y se les vacía al paso. Acaban por desvanecerse en la memoria, que, a pesar de lo que digan los poetas, también olvida.
ResponderEliminarUn abrazo amiga, siento no haber pasado en tanto tiempo.
sin dudas a veces enfrentarmos concientemente esa cosa mala
ResponderEliminarque nos acosa día a día
o de vez en vez
pero se hace presente
y muchas veces no suelta...
felices los que sueltan entonces
eso es sin duda lo mejor
un gran abrazo amiga!
Un poema con arte, una hermosa manera de contar una triste historia con final feliz. Saludos.
ResponderEliminarUna historia de la mano, compartiendo pesares y la inmensa alegría de un final feliz. Precioso. Un abrazo.
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